Argentina podría destronar a la India como hub mundial de desarrollo

Argentina podría destronar a la India como hub mundial de desarrollo

Aumenta la tendencia en Europa y Estados Unidos a contratar desarrolladores locales por las ventajas que ofrecen respecto los asiáticos.

 

Por Bàrbara Defoix

 

La inflación, el desempleo y los tarifazos generaron pérdidas en la mayoría de sectores productivos de nuestro país, pero la industria de aplicaciones, denominada App Economy, parece ser inmune y sigue posicionándose en el mercado.

 

De hecho, el pasado 12 de mayo se llevó a cabo el Primer Foro Abierto de la App Economy en el barrio porteño de San Telmo, organizado por Start Up Buenos Aires y el think tank estadounidense Progressive Policy Institute. El éxito argentino en ese ámbito no se cuestiona y varios programadores de nuestro país ya llegaron a las páginas de los diarios del mundo, como Máximo Cavazzani, creador de los exitosos juegos Apalabrados y Preguntados, o Sergio Sancho, ganador del concurso Core Jam en 2004 organizado por Google.

Según varios expertos, se dieron varios factores que podrían lograr que Argentina se convierta en un hub global de desarrollo de las aplicaciones móviles. Uno de los elementos que propician que la Argentina se desarrolle en el mundo de la App Economy es una tendencia creciente de las empresas de Estados Unidos y Europa a contratar desarrolladores locales considerados ‘bocati di cardinali‘ por las ventajas que ofrecen con respecto a los asiáticos: misma franja horaria (esencial para las empresas tecnológicas), sueldos inferiores (casi tres veces menores), muy buen nivel de inglés y sobre todo gran creatividad.

La fundadora de Start Up Buenos Aires, Lisa Besserman, oriunda de Estados Unidos, afirma que nuestro país va en la dirección indicada para ser un referente mundial: Argentina tiene gente inteligente, atraídos por la tecnología, con una educación de calidad, emprendedores de alto nivel que no he visto en ningún otro lugar del mundo y pienso que al final la clave está en el capital humano que hay aquí. Cuando el país logre deshacerse de todos los obstáculos que siempre han estado en su camino, se convertirá en el escenario idóneo para convertirse en el próximo hub tecnológico y de emprendedores del mundo.

 

Según Bresserman, la llegada de Mauricio Macri a la presidencia podría ser el último paso para posicionarse en el mercado internacional: “Argentina tiene un gran potencial. Creo que el resto del mundo siempre tienen un ojo puesto en lo que está pasando aquí y desafortunadamente en el pasado ha habido aspectos negativos que han afectado al país, macroeconómicos, políticos, inestabilidad… siempre han habido obstáculos en el camino de Argentina al éxito. Pero ha habido una cosa que se ha mantenido, que es el capital humano. Hay que lograr deshacerse de todas esas adversidades, cosa en la que creo que estamos en la dirección indicada con el nuevo Gobierno y las iniciativas para negocios”.

 

“Argentina se encuentra en una fase de transición, pero desde que Macri asumió ya ha habido grandes avances en la economía como levantar el cepo al dólar, mejorar la relación con los Estados Unidos, transparencia en términos económicos. Este Gobierno permite al país ser un actor en el Foro Económico Mundial. Tener un Gobierno que apoya los negocios y las relaciones internacionales es muy importante para el crecimiento de un país, porque Argentina como mercado en sí mismo no es sustentable. Y la mayoría de start ups y emprendimientos tienen ambiciones globales y para que puedan materializarse hay que crear un escenario de negocios propicio no solo para los argentinos sino para los extranjeros que quieran invertir aquí”, analiza.

 

La fundadora de Start Up Buenos Aires explica que lo que más atrae a los extranjeros de los programadores argentinos es su creatividad: “Hay muchas razones por las que se elige a los argentinos. Antes cuando una empresa quería tercerizar, se pensaba en India o China lo que es un gran problema para las compañías europeas y estadounidenses por la diferencia horaria, especialmente en las áreas tecnológicas donde se necesitan soluciones a tiempo real. Sus salarios son muy bajos en comparación con los honorarios de otros lugares. Pero lo más importante es que los argentinos son creativos en lo que es el desarrollo y analizan las situaciones con otro enfoque, muy emprendedor. Entonces, la gente que está offsourcing no consigue un producto estándar, sino uno mejor del que esperaban o hecho de forma distinta a lo que se imaginaban. Por ello estamos observando una emergencia de IOT (interconexión digital de objetos cotidianos con Internet)”.

 

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